Para nosotros no hay 2 sin 3 como dice el título y nos queremos mover en la unión que genera el estar sano, fuerte y FELIZ, o SFF.

SANO, FUERTE, FELIZ, son la base de la pirámide, los tres pilares sobre los que vamos a construir el resto del blog. Para nosotros “ser feliz” es la tercera pata de la mesa sin la cual no es posible las otras dos, es lo que cierra el circulo de las necesidades básicas. Ya hemos visto anteriormente en el blog los otros dos pilares. Hoy toca hablar de la FELICIDAD o “qué se entiende por ser FELIZ”. Entrando más al detalle se puede definir en 4 puntos:

  1. Perseguir  y conseguir nuestras metas.
  2. Disfrutar de lo que hacemos.
  3. Tener tiempo para hacer lo que queremos, cuando queremos y con quien queremos.
  4. Aprender cosas continuamente y desarrollarnos nosotros mismos.

Una rápida búsqueda en GOOGLE con la palabra feliz y nos aparecen un montón de caras sonrientes:

FELIZ según Google imágenes

Según WIKIPEDÍA la felicidad es una emoción que se produce cuando se cree haber alcanzado una META deseada.

cerebro cableado

cerebro cableado

Desde nuestro enfoque evolucionista, esto tiene todo el sentido. Estamos “cableados” para sobrevivir.

Antiguamente sobrevivir era nuestra principal preocupación: Falta de alimentos, enfermedades, guerras, hambrunas, falta de protección, falta de seguridad, inestabilidad,…

Cuando nuestra principal preocupación era conseguir comida para sobrevivir, seguramente matar un bisonte debería suponer ya suficiente meta para alcanzar nuestra “felicidad”.

Estamos entrando en una nueva época, en la que tenemos que aprender a “vivir”. Actualmente la mayoría de las necesidades se encuentran cubiertas, “sobrevivir” ha pasado a segundo plano.

Abraham Maslow ya explicó en su teoría “LA PIRÁMIDE DE MASLOW” que, conforme se satisfacen las necesidades más básicas (parte inferior de la pirámide: respirar, hidratarse, alimentarse, descansar, evitar el dolor, mantener la temperatura corporal…) los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados (parte superior de la pirámide: amistad, pareja, aceptación social, etc.).

Piramide de Maslow

Pirámide de Maslow

Hasta hace relativamente poco la principal preocupación de nuestros abuelos era cubrir las necesidades básicas y de seguridad: alimentos, empleo, seguridad física, salud, propiedad privada, etc.

No había una mirada más allá de cubrir esas necesidades. No había futuro ni la posibilidad de plantearse algo más, pocos planeaban vivir de otra manera o buscar la felicidad. Esta era una cuestión que se aparcaba para después de la muerte y por tanto dependía de los dioses.

Por primera vez la humanidad tiene “aseguradas” sus necesidades básicas y puede plantearse cómo ser feliz aquí y ahora. Nos sumergimos en aguas desconocidas, terrenos inexplorados.

Hay que tener en cuenta que en nuestro cerebro se producen dos luchas:

1.- LUCHA EXTERNA

Hemos vivido millones de años en los que era difícil sobrevivir (escasez de alimentos, guerras, depredadores, etc), los errores se pagaban con la extinción del individuo o incluso de la especie. Es decir,  hemos aprendido a “vivir” en un mundo competitivo, el cual premia a los que NO cometen errores.

2. – LUCHA INTERNA

El sistema límbico representa nuestro cerebro más primitivo, también conocido como “cerebro reptiliano”. Sus funciones principales son la preservación o supervivencia. En él se encuentran instintos humanos como el hambre, los instintos sexuales, y emociones tales como el placer, el miedo o la agresividad.

El neocórtex representa nuestro cerebro más moderno, en él se encuentran las aéreas mas evolucionadas del pensamiento. Controla emociones y capacidades cognitivas “más complejas” y racionales.

El sistema límbico y el neocórtex son dos áreas incompatibles en ciertas situaciones. Ambos usan la CONCIENCIA como medio de comunicación para poner solución a sus distintos reclamos. Podría ilustrarse con el ejemplo de dos personas que intentan ponerse de acuerdo para solucionar sus problemas personales en un lugar que representaría la conciencia, el lugar donde las emociones y la racionalidad se hacen compatibles.

Por tanto, se hace evidente que, para que nuestro sistema límbico informe ese estado predilecto de felicidad, es indispensable que tengamos una conciencia capaz de acallar a las dos partes en disputa. Si sólo acallamos a una, la voz de la otra no nos dejará tranquilos, y en consecuencia nuestro sistema límbico nos informará de una aproximación de lo que es la felicidad: La estimulación por catecolaminas.

LA FELICIDAD SEGÚN LA ANTIGUA GRECIA

Si miramos atrás en el tiempo, los filósofos griegos encontraron respuestas muy diferentes acerca del concepto de felicidad, lo que demuestra que todos estamos de acuerdo en que queremos ser felices, pero en cuanto intentamos aclarar cómo serlo, empiezan las diferencias.

En la filosofía griega clásica había tres posturas:
– Ser feliz es autorrealizarse, alcanzar las metas propias de un ser humano (eudemonismo, Aristóteles).
– Ser feliz es ser autosuficiente, valerse por sí mismo sin depender de nada ni de nadie (cinismo y estoicismo).
– Ser feliz es experimentar placer intelectual y físico y conseguir evitar el sufrimiento mental y físico (hedonismo, Epicúreo).

LA FELICIDAD SEGÚN LA FILOSOFÍA ORIENTAL

La diferencia entre “SER feliz” y “ESTAR feliz”: “ser feliz” significa que la persona se siente feliz todo el tiempo y “estar feliz” que persona se siente feliz en el momento en el que habla sobre su estado de ánimo.

En la filosofía oriental la felicidad se concibe como un estado de armonía interna que perdura en el tiempo y no como un estado pasajero y efímero.
Mientras que la alegría se concibe como un estado de satisfacción, la felicidad se considera un estado de armonía interna.

OTROS ENFOQUES

Para los budistas, una escuela filosófica no religiosa (no teísta), considera que la felicidad duradera se alcanza al erradicar compromisos con lo demás, es decir, mantenerse exento de la naturaleza de la vida y la existencia, a través de una postura pasiva de la conservación de la vida.

LA FELICIDAD SEGÚN LA PSICOLOGÍA

La PSICOLOGÍA es una ciencia, que recoge hechos sobre la conducta y la experiencia, y los organiza para elaborar teorías para su comprensión. Estas teorías ayudan a conocer y explicar el comportamiento de los seres humanos y en alguna ocasión incluso pueden ayudar a las personas a encontrar o incluso a sostener la felicidad.

El subconsciente alimenta este estado de ánimo. Admitir los límites de la personalidad facilitará la capacidad de no derrochar recursos en aquello que es incontrolable. Tratar de condicionar el entorno a nuestro deseo sólo impedirá el flujo que nos lleva al estado de ánimo feliz. Este estado no se encuentra fuera de nosotros, ni siquiera en nosotros, SE ENCUENTRA EN NUESTRA NATURALEZA INTERIOR. No depende exclusivamente del entorno, sino que es la aceptación de que existen factores más influyentes que nuestra voluntad, modificando nuestra actitud hacia la vida; siendo el pesimismo una actitud que dificulta la consecución de dicho estado anímico y el optimismo una actitud favorecedora, pero ninguna de las dos son determinantes.

La capacidad de dar soluciones a los diferentes aspectos del vivir cotidiano, hace del individuo más o menos feliz. Esto se pone de relieve cuando entendemos lo que es la FRUSTRACIÓN, una de las principales causas de la pérdida de la felicidad.

La FRUSTRACIÓN se puede definir como la imposibilidad de satisfacer una necesidad o un deseo o el sentimiento de tristeza, decepción y desilusión que esta imposibilidad provoca. De nuevo, desde un punto de vista evolutivo, tiene todo el sentido y toda lógica, no conseguir cazar ese bisonte nos produciría una frustración que nos aleja del sentimiento de felicidad. Además, un sentimiento prolongado de frustración puede llevar a la depresión.

En parte eso explica por qué la sensación de autorrealización y plenitud, confiere a las personas felicidad, una mayor serenidad y una mejor estabilidad en sus pensamientos, emociones y actos; fruto del equilibrio y la compensación de las cargas emocionales y las racionales. Algunas emociones asociadas a la felicidad son la alegría y la euforia.

LA EXPERIENCIA Y LA MEMORIA

Las experiencias pasadas condicionan nuestras respuestas presentes y futuras.

Atravesar tanto momentos agradables como desagradables generan una serie de recuerdos que ayudan o perjudican cuando se repiten situaciones similares. La memoria juega un papel crucial ante situaciones paralelas, ayudando a que la “experiencia” sea asemejada a aquellos momentos.

Para poder disociar esas experiencias presentes con esos momentos pasados y favorecer la felicidad se necesita ayuda de algo o alguien: meditación,  terapia, mindfullnes…

Otra opción no es disociar, si no desarrollar nuevas habilidades que nos permitan salir más airosos en situaciones similares futuras y así poder evitar que se repitan los resultados de esas situaciones de las que tenemos malas experiencias.

TRASTORNOS DE LA FELICIDAD
Un estado sostenido en el tiempo de falta de felicidad puede alterar:
– Los ritmos biológicos de descanso.
– Los ritmos metabólicos cerebrales.
– El centro inmunológico.
– El sistema endocrino.

También, como consecuencia de la falta de la falta de felicidad o de los trastornos que esto provoca, puede producirse:
– Ansiedad.
– Ataques de pánico.
– Obsesiones y compulsiones.
– Fobias.
– Estados maníacos y depresivos.

Como vemos, la falta de felicidad puede tener consecuencias bastante graves en nuestra salud general. Por eso, en este blog queremos hablar de la felicidad, en un sentido amplio de la palabra y su importancia para alcanzar un estado de salud pleno. Analizaremos cómo nos afectan las emociones, el estrés, los flujos hormonales, ritmos circadianos, actividad física, el envejecimiento, los factores sociales y económicos… Y cómo hacer para ponerlos a nuestro favor, para un mejor estado de salud a nivel psicológico.

 

Para finalizar, queríamos hacer un apunte acerca del autor Bronnie Ware, que en su libro “Los Cinco Mandamientos Para Tener Una Vida Plena” habla acerca de los 5 puntos comunes de los que se arrepienten las personas en su lecho de muerte:

1) Ojalá hubiese tenido el coraje para vivir una vida auténtica por mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí.

2) Ojalá no hubiese trabajado tanto.

3) Me hubiese gustado tener el coraje para expresar mis sentimientos.

4) Lamento no haberme mantenido en contacto con mis amigos.

5) Desearía haberme permitido ser más feliz.