Hace tiempo que quería escribir esta entrada sobre el apocalipsis Zombie, no solo porque me parece un tema interesante y friki a la vez, sino porque es una pequeña reflexión sobre el minimalismo y la adaptación a cada situación.

Si me tuviese que preparar para una catástrofe y me diesen la opción de tener tiempo y recursos, por supuesto que buscaría un buen sitio, protegido, viable, seguro, sostenible, pero con una vía de escape… es decir todas las características que me permitiesen aguantar un tiempo ahí en función de la catástrofe, ya que no es lo mismo una guerra normal, que una nuclear o el apocalipsis Zombie!!!

En un guerra normal igual puedes pasar desapercibido en un bunker bien montado, en una nuclear más te vale estar aislado, y en la Zombie sería igual que una guerra normal, pero con enfermedades víricas / bacterianas en alta proporción.

Lo que nos importa en el blog es la alimentación, el deporte, la felicidad, la planificación y los hábitos de vida saludables.

te vas a hartar a correr

te vas a hartar a correr

  • El deporte: esta asegurado, si tienes que sobrevivir en lugar de vivir, no seras sedentario.
  • La felicidad: con sobrevivir a corto plazo te olvidas de vivir a largo plazo, esto sí que se vuelve simple y minimalista.
  • La planificación y los hábitos: esto queda destruido, supongo que depende de la situación, pero será proveer de recursos y ver viabilidad, pero a no ser que estés en una zona muy remota y aislada en modo ermitaño, se consideraría inviable planificar algo.
  • La alimentación: aquí juega un papel importante el conocimiento, y es donde nos vamos a centrar en este post.
entrenamiento "superviviente zombie"

entrenamiento “superviviente zombie”

Me encantan los libros de supervivencia, de ciencia ficción y de alimentación, pero también de gestión del tiempo y de los recursos, así que vamos a ver cómo podríamos prepararnos para EL APOCALIPSIS ZOMBIE,  o cualquier otra catástrofe.

Las premisas a la hora de elegir alimentos serían:

En base a todos estos principios, cambiaría totalmente lo que comería respecto a un día normal de mi actual vida, nada que ver, porque habría que tener en cuenta otros factores:

  • No puedes llevar animales, ya que requieren recursos: alimentos, cuidados, etc.
  • No puedo llevar alimentos con mucho agua, porque caducan antes: carnes, pescados, frutas, verduras, etc.
  • Considero que tendría que potabilizar mi agua.

¡Pues vamos al grano!:

  • Agua: o tengo una fuente de agua que potabilizar, o tengo que almacenar el máximo posible de agua y buscar un sistema para reutilizarla (destilar, ósmosis inversa, etc…). Si tengo que potabilizar hay que llevar yodo y lejía.
  • Azúcar: si, todo el azúcar que me sea posible. El 25% de lo que me llevaría seria azúcar. Las prioridades han cambiado, necesito calorías, que perduren en el tiempo y que sean versátiles, y el azúcar tiene estas características:
    • No se pone malo: no hay bacteria o levadura que crezca en azúcar puro.
    • Me sirve para hacer conservas, por ejemplo, mermeladas.
    • Se puede fermentar si es necesario: puedo obtener alcohol si tengo la bacteria correcta.
  • Sal: Mucha sal. La sal además de ser necesaria para nuestro cuerpo, funciona igual que el azúcar como conservante.
  • Aceites y grasas: por un lado quieres un aceite que perdure en el tiempo lo máximo posible (100% saturado para evitar oxidación), por otro lado que aporte omega 3 y 6.
    • Aceite de coco, palma u otro 100% hidrogenado.
    • Aceite de oliva (enriquecido en vitamina E).
    • Aceite de pescado (enriquecido en vitamina E).
  • Fuentes de proteínas:
    • Carnes: desecadas, fermentadas y extractos: cecina, jamón, carne en polvo… con la menor grasa posible.
    • Pescados: desecados o en polvo, pero siempre magros.
    • Aislados de proteína: soja, carne, pescado, suero lácteo, proteína de clara de huevo en polvo, etc.
  • Semillas y fuentes de hidratos de carbono: aquí llega la gran duda,
    Semillas

    Semillas

    está claro que la grasa nos aporta más beneficios, y con el azúcar obtenemos hidratos de carbono, pero las semillas, ya sean cereales, legumbres… son alimentos de conservación natural, más completa que azucares y grasas, que son aislados y sobre todo versátiles. Las semillas, además de como alimento, nos podría servir como fuente de viabilidad, ya que sería lo único que nos llevaríamos que podríamos reproducir, y asegurarnos una sostenibilidad en el tiempo, así que me llevaría:

    • Cereales: variedad de alta producción y buen ratio producción / recursos: trigo, avena, centeno, etc.
    • Legumbres: variadas, desde las más ricas en hidratos (garbanzo o guisante), a las más ricas en grasa (cacahuete, soja, colza, etc)
  • Vitaminas, sales y otros micronutrientes en comprimidos.
  • Comida preparada: sopas de sobre, barritas energéticas, batidos de comida completa, sustitutos de comida, cereales de desayuno, puré en polvo, fruta en polvo, leche en polvo comida liofilizada, comida desecada, ultraprocesada o incluso Soylent.

RESUMEN Y CONCLUSIÓN

SI me llevaría

SI me llevaría

NO me llevaría

NO me llevaría

No llevaría frutas, verduras, carnes, pescados.

En cambio sí llevaría todo tipo de comida ultraprocesada, azucares y conservas.

 

Como se puede ver, en una alimentación en caso de emergencia desprecio la variedad y el sabor a favor de la viabilidad, el espacio y durabilidad en el tiempo.

 

Calorías y macronutrientes

Si hay una catástrofe, tenemos que ser pequeños, ágiles flexibles y enérgicamente rentables, músculos justos (que gasten poco) pero funcionales. Cuerpos que tengan más grasa que músculo, si es posible, por su efecto aislante y de reserva, pero sin ser una sobrecarga.

La proteína tiene un efecto termogénico además de saciante, así que su consumo no debería ser alto, al día sería suficiente entre 0,1 y 0,3 gramos por kilogramo de peso corporal, lo justo para mantener o incluso perder algo de músculo… Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una ingesta MINIMA de 0,8 gr/kg de proteínas al día. Por tanto, es mejor priorizar grasas y azucares.

Los aceites/grasas serán la fuente principal de calorías junto con los azúcares, al principio priorizaremos el aceite de oliva, pero si la situación se alarga mucho tiempo toca usar la grasa saturada, que habrá sobrevivido mejor, y ya que la llevamos, mejor 100% saturada, que además de tener ácidos grasos antimicrobianos, no es sensible al enranciamiento.

Está claro que si pudiese me llevaría aceite puro 100% omega 3 en monodosis al vacío y aisladas de la luz, para ir tomando una dosis diaria, pero creo que es imposible y en emergencias hay que ser prácticos.

Las frutas, las verduras, carnes y pescados… hay que olvidarse de todo lo fresco, son alimentos con un 80% agua, lo que necesitamos es el mínimo agua dentro del alimento para que su vida útil dure más.

MORALEJA

Si has llegado hasta aquí, y todavía no estas alucinando con el artículo, es que ya has comprendido que la alimentación en casos de emergencia, por desgracia, tiene mucho en común con la alimentación de mucha gente hoy en día, parece que estén en situación de emergencia cuando en realidad vivimos en una situación de abundancia y variedad.

Cada momento requiere una adaptación, pero si comemos como si viviésemos en una catástrofe, moviéndonos poco y priorizando en procesados y ultrapocesados, muchos azúcares y grasas, pocas carnes, pescados, frutas y verduras… nuestro cuerpo usará la “memoria genética” y acabará adaptándose a la situación en la que vivimos, preocupándose más por vivir otro día, que de la calidad de ese día, de la salud, de la enfermedad y sobre todo, acabará sacrificando el futuro por el presente.

Hay que estar sano, fuerte y feliz, pase lo que pase