Una consulta que suelo recibir muy a menudo es acerca de qué calzado comprar para introducirse en el mundillo del calzado minimalista. Por eso, en este artículo, vamos a recomendar zapatillas minimalistas.

Mi primera aproximación al calzado minimalista fue cuando hacía Crossfit, con las zapatillas Reebok Nano. Al principio te sientes raro: tiene poca suela (es flexible pero dura), la horma es ancha (sobretodo en el empeine) y tiene poco drop (no existe diferencia de altura entre el talón y la punta). Pero con el tiempo te das cuenta que tienes una gran estabilidad y que puedes hacer de todo con ellas: correr, saltar, cargadas, pasear por la montaña, etc. Después me pasé a un calzado minimalista puro, pero cuando te metes en el mundillo minimalista enseguida te das cuenta que no basta con tener unas five fingers, ya que el calzado que usamos a diario debería acompañar, en el día a día también es bueno usar un calzado adecuado.

El problema del calzado moderno que estamos usando actualmente es que es restrictivo, estrecho, sobreprotector… Y eso provoca ciertos problemas: deforma los pies, estos pierden funcionalidad, los músculos del pie se atrofian, el arco natural se debilita, la fascia se vuelve más rígida, empeora tu postura… y esto no es fácil de solucionar.

Al ir descalzos o usar calzado minimalista vamos a evitar todos estos problemas: Fortalecemos los músculos del pie, respetamos su forma natural, mejoramos la postura…

Por eso, limitar el calzado moderno permite tener menos lesiones, menos dolores de espalda, mejores sensaciones…

Típica suela de 2 cm

Típica suela de 2 cm

Pero no puedes pasar de usar tacones o zapatillas con 2 cm de caucho en la suela a lanzarte a correr con calzado minimalista, con alta probabilidad el resultado será una lesión.

Antes que nada, os dejo un par de enlaces, de la página web de Marcos Vazquez (fitness revolucionario), donde se habla de los beneficios del minimalismo (parte I)  y de cómo transicionar al minimalismo (parte II).

EN RESUMEN, HAY QUE TENER EN CUENTA 3 COSAS:

– Hay que ir progresivamente adaptándose. Idealmente una transición de unos 3 meses, para poder empezar a correr evitando lesiones y consiguiendo las adaptaciones necesarias (tanto en técnica, como en adaptaciones musculares y posturales)

– El calzado debe ser adecuado: poca suela, flexible, mínimo drop y una horma o puntera que no comprima/apriete el pie.

– Para empezar a correr con calzado minimalista primero hay que aprender la correcta técnica de carrera.

Evita caer con el talón

Evita caer con el talón

Una buena forma para iniciarse en el “calzado minimalista” sería ir descalzo en casa, cuando estés en casa no uses calzado. Durante el verano es buena época, y en primavera y otoño, si tienes frío, puedes usar calcetines para abrigarte.

Anda descalzo/a por tu casa

Anda descalzo/a por tu casa

Cuando salgas a la calle, para hacer una transición al calzado minimalista, lo ideal es hacerlo progresivamente durante varios meses. Por ejemplo, durante el primer mes bastaría con acostumbrarte a andar con el calzado minimalista. Durante el segundo mes puedes empezar a correr con el calzado minimalista, pero muy poco, entre 10 y 15 minutos. Y el tercer mes ya seria para ir aumentando poco a poco la duración de la carrera, pero sin prisas en ir rápido. Poco a poco y con paciencia.

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